Claves de una entrevista: sé honesto, no tires piedras contra tu propio tejado

Es habitual pensar que nuestro curriculum puede resultar insuficiente para el entrevistador, que no nos valoremos y creamos que no le vamos a gustar. No temas, usa el sentido común. Nadie va a ofrecerte un empleo si no tiene la certeza de que puedes desempeñarlo, así que seguramente querrá cerciorarse, por ejemplo de tu “buen nivel de inglés” que has indicado en tu curriculum o de tu capacidad para resolver conflictos. Si el dominio de un determinado idioma, por ejemplo, es imprescindible para el puesto de empleo al que aspiras, no servirá con decir que lo hablas, será necesario que lo demuestres, y te harán preguntas en inglés en la entrevista de empleo. Ponerte en la tesitura de tener que justificarte sólo te hará pasar un mal rato y dará muy mala impresión. Lo mejor es ser “honesto” y dar una idea lo más fiel posible de qué eres capaz de hacer. Mantén la idea de quieres mejorar en aquello que sabes que son tus debilidades, que tienes muchas ganas y capacidad de aprender y pon el acento en lo que hace de ti un candidato especial. Destaca tus puntos fuertes. Es importante diferenciarse y transmitir que puedes aportar algo más de lo que se te exige. En cualquier caso, sé humilde. Muéstrate seguro de tus capacidades, pero huye de dar una imagen arrogante o autosuficiente. Trabajarás en un equipo, y por relevante que sea tu labor debes tener presente que serás una pieza de la máquina que persigue un objetivo. Necesitarás tener los ojos bien abiertos. Eres nuevo en el equipo y cualquier indicación te resultará útil para tu nuevo empleo.

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